La sífilis es una enfermedad infecciosa cuyo agente causal es Treponema pallidum. Es un microorganismo móvil, no es cultivable según el concepto tradicional. La enfermedad está clasificada como una ITS. Pueden distinguirse tres estadios de la enfermedad, Sifilis primaria, generalmente las pruebas serológicas se hacen positivas en este período pasadas 3-4 semanas de la infección. En el paciente no tratado, el segundo estadío comienza con la aparición de una de las manifestaciones sistémicas de la enfermedad: una erupción en piel, palmas y plantas, la roseola sifilítica, acompañada de síntomas generales y, frecuentemente, de otros signos localizados (condilomas genitales). Tras la primera desaparición espontánea de la misma y durante el primer y segundo año, pueden aparecen brotes similares cada vez de menor intensidad (fases de latencia precoz) hasta que desaparecen totalmente todos los signos y síntomas (fase de latencia tardía). El tercer estadío de la enfermedad, que solo se presenta en unos pocos pacientes, se caracteriza por la formación de lesiones granulomatosas destructivas (gummas) que, curiosamente, tienen escasa carga treponémica. En este período pueden aparecer síntomas y signos de focalización de la enfermedad: neurosífilis, sífilis cardiovascular, etc. El treponema también puede traspasar la barrera placentaria con suma facilidad a partir del tercer o cuarto mes de la gestación y producir enfermedad fetal. Para el diagnóstico de la sífilis, tradicionalmente, se cuenta con tres grupos de pruebas